

Durante décadas, la transformación digital se ha apoyado en sistemas de información cada vez más potentes para almacenar, procesar y analizar datos. Bases de datos, data warehouses, data lakes y plataformas analíticas han permitido mejorar la eficiencia, la transparencia y la toma de decisiones. Sin embargo, la creciente complejidad de los entornos digitales, la explosión del dato no estructurado y la necesidad de actuar en tiempo real están tensionando los modelos tradicionales.
En este contexto emerge un nuevo paradigma: el sistema operativo de datos, una arquitectura que integra grandes modelos de lenguaje (LLM), Data Spaces y Agentes Inteligentes para transformar los datos en conocimiento operativo y este, a su vez, en acción. No se trata de una evolución incremental, sino de un cambio profundo en la forma en que las organizaciones razonan, deciden y se coordinan en entornos complejos y distribuidos.
Los sistemas de datos clásicos se diseñaron para responder a preguntas predefinidas: informes, cuadros de mando, consultas SQL o modelos predictivos. Este enfoque resulta eficaz cuando los problemas están bien delimitados, pero se vuelve rígido en escenarios dinámicos, con múltiples fuentes, reglas cambiantes y altos niveles de incertidumbre.
El nuevo sistema operativo de datos introduce una capa cognitiva capaz de interpretar y contextualizar información heterogénea: datos estructurados, documentos, normativas, registros operativos, señales IoT o historiales de eventos. Los LLM permiten utilizar el lenguaje natural como interfaz universal, no solo para consultar información, sino para razonar sobre ella, conectar conceptos y generar conocimiento accionable.
El foco se desplaza así del procesamiento del dato al conocimiento operativo, entendido como información contextualizada, verificable y alineada con objetivos concretos de negocio, operación o política pública. Este cambio exige no solo nuevas tecnologías, sino también nuevas capacidades profesionales y organizativas.
A medida que los LLM se incorporan a procesos críticos, surge una necesidad clave: confianza. Precisión, trazabilidad, explicabilidad y cumplimiento normativo se convierten en requisitos imprescindibles. Por ello, junto a los modelos generalistas, se impulsa el desarrollo de modelos de lenguaje especializados más pequeños (SLM), entrenados con datos de dominio y ajustados a contextos específicos.
Estos modelos permiten un mayor control del comportamiento del sistema, reducen respuestas inconsistentes y facilitan su integración consistemas existentes. En el ámbito europeo cobra especial relevancia la apuesta por modelos soberanos y multilingües, alineados con los marcos regulatorios y culturales, que refuerzan la autonomía tecnológica y la interoperabilidad.
La adopción efectiva de estos modelos requiere perfiles híbridos, capaces de comprender tanto la lógica del negocio y la operación como los fundamentos de la inteligencia artificial, los datos y la gobernanza digital.
Ningún sistema cognitivo puede operar sin una infraestructura de datos adecuada. Aquí es donde los Data Spaces se consolidan como el pilar estructural del nuevo sistema operativo de datos. Frente a modelos centralizados, los Data Spaces proponen un enfoque federado, en el que los datos permanecen en origen, pero pueden compartirse de forma segura, controlada y trazable.
Basados en estándares como IDS y GAIA-X, los Data Spaces permiten:
• Interoperabilidad entre organizaciones y sistemas heterogéneos.
• Control del acceso, uso y propósito del dato.
• Trazabilidad completa y cumplimiento normativo.
• Integración segura de datos de terceros dentro del ecosistema de cadena de valor.
Este enfoque resulta especialmente relevante en escenarios donde múltiples actores —empresas, administraciones, proveedores o socios—necesitan colaborar sin perder soberanía sobre sus datos, y donde el capital humano juega un papel clave en el diseño, operación y gobierno de estos ecosistemas.
La integración de LLM dentro de un Data Space se articula mediante una arquitectura en capas que define claramente responsabilidades y flujos de valor:
Incluye fuentes estructuradas y no estructuradas, internas y externas. Se apoya en conectores semánticos basados en ontologías y modelos de dominio, garantizando calidad, coherencia y trazabilidad del dato dentro del espacio de datos.
Los datos se transforman en representaciones vectoriales mediante embeddings, lo que permite unificar información heterogénea y habilitar mecanismos avanzados de recuperación de conocimiento en arquitecturas RAG (Retrieval Augmented Generation). Se incorporan grafos de conocimiento, taxonomías y context brokers que aportan contexto dinámico y situacional.
Incluye modelos de lenguaje especializados y arquitecturas de agentes inteligentes capaces de planificar tareas, coordinar procesos y tomar decisiones. El LLM actúa como elemento orquestador, integrando conocimiento, reglas y objetivos.
Este diseño convierte el sistema de datos en un entorno vivo, capaz de adaptarse, aprender y actuar, siempre bajo la supervisión y el criterio humano.
La implantación de este nuevo sistema operativo de datos no es únicamente un reto tecnológico, sino un desafío de talento, cultura y capacidades. En este contexto, MBIT School se posiciona como un laboratorio de referencia para el desarrollo, experimentación y formación del talento necesario para las organizaciones inteligentes.
MBIT School actúa como un entorno donde:
• Se experimenta con arquitecturas reales de LLM, DataSpaces y agentes.
• Se forman perfiles híbridos capaces de conectar datos, negocio, tecnología y gobernanza.
• Se desarrollan casos prácticos vinculados a industria, sector público y ecosistemas digitales.
• Se impulsa la co-creación entre profesionales, empresas y expertos del ecosistema europeo.
Este enfoque permite cerrar la brecha entre la innovación tecnológica y su adopción real, preparando a los profesionales para diseñar, gobernar y operar el nuevo sistema operativo de datos con una visión integral.
A nivel funcional, el nuevo sistema operativo de datos se apoya en varios patrones clave:
• RAG semántico avanzado
Combina recuperación de información certificada con generación de lenguaje, reduciendo errores y aumentando la fiabilidad.
• Agentes inteligentes
Que transforman sistemas pasivos en sistemas activos orientados a objetivos y KPIs.
• Generación de conocimiento accionable
Donde el resultado son decisiones, instrucciones o escenarios integrables en sistemas operativos.
Estos patrones constituyen la base de las organizaciones inteligentes del futuro.
El sistema operativo de datos representa una evolución comparable a la aparición de los sistemas operativos informáticos o las plataformas de internet. Al integrar LLM, Data Spaces y Agentes Inteligentes, se establece una nueva capa fundamental sobre la que se construirán los sistemas inteligentes del futuro.
Sin embargo, su éxito dependerá tanto de la tecnología como del talento capaz de comprenderla y aplicarla. En este sentido, MBIT School desempeña un papel clave como catalizador de conocimiento, innovación y desarrollo profesional, contribuyendo a que las organizaciones puedan orquestar datos, conocimiento y acción de forma coherente, segura y alineada con sus objetivos estratégicos.
Durante décadas, la transformación digital se ha apoyado en sistemas de información cada vez más potentes para almacenar, procesar y analizar datos. Bases de datos, data warehouses, data lakes y plataformas analíticas han permitido mejorar la eficiencia, la transparencia y la toma de decisiones. Sin embargo, la creciente complejidad de los entornos digitales, la explosión del dato no estructurado y la necesidad de actuar en tiempo real están tensionando los modelos tradicionales.
En este contexto emerge un nuevo paradigma: el sistema operativo de datos, una arquitectura que integra grandes modelos de lenguaje (LLM), Data Spaces y Agentes Inteligentes para transformar los datos en conocimiento operativo y este, a su vez, en acción. No se trata de una evolución incremental, sino de un cambio profundo en la forma en que las organizaciones razonan, deciden y se coordinan en entornos complejos y distribuidos.
Los sistemas de datos clásicos se diseñaron para responder a preguntas predefinidas: informes, cuadros de mando, consultas SQL o modelos predictivos. Este enfoque resulta eficaz cuando los problemas están bien delimitados, pero se vuelve rígido en escenarios dinámicos, con múltiples fuentes, reglas cambiantes y altos niveles de incertidumbre.
El nuevo sistema operativo de datos introduce una capa cognitiva capaz de interpretar y contextualizar información heterogénea: datos estructurados, documentos, normativas, registros operativos, señales IoT o historiales de eventos. Los LLM permiten utilizar el lenguaje natural como interfaz universal, no solo para consultar información, sino para razonar sobre ella, conectar conceptos y generar conocimiento accionable.
El foco se desplaza así del procesamiento del dato al conocimiento operativo, entendido como información contextualizada, verificable y alineada con objetivos concretos de negocio, operación o política pública. Este cambio exige no solo nuevas tecnologías, sino también nuevas capacidades profesionales y organizativas.
A medida que los LLM se incorporan a procesos críticos, surge una necesidad clave: confianza. Precisión, trazabilidad, explicabilidad y cumplimiento normativo se convierten en requisitos imprescindibles. Por ello, junto a los modelos generalistas, se impulsa el desarrollo de modelos de lenguaje especializados más pequeños (SLM), entrenados con datos de dominio y ajustados a contextos específicos.
Estos modelos permiten un mayor control del comportamiento del sistema, reducen respuestas inconsistentes y facilitan su integración consistemas existentes. En el ámbito europeo cobra especial relevancia la apuesta por modelos soberanos y multilingües, alineados con los marcos regulatorios y culturales, que refuerzan la autonomía tecnológica y la interoperabilidad.
La adopción efectiva de estos modelos requiere perfiles híbridos, capaces de comprender tanto la lógica del negocio y la operación como los fundamentos de la inteligencia artificial, los datos y la gobernanza digital.
Ningún sistema cognitivo puede operar sin una infraestructura de datos adecuada. Aquí es donde los Data Spaces se consolidan como el pilar estructural del nuevo sistema operativo de datos. Frente a modelos centralizados, los Data Spaces proponen un enfoque federado, en el que los datos permanecen en origen, pero pueden compartirse de forma segura, controlada y trazable.
Basados en estándares como IDS y GAIA-X, los Data Spaces permiten:
• Interoperabilidad entre organizaciones y sistemas heterogéneos.
• Control del acceso, uso y propósito del dato.
• Trazabilidad completa y cumplimiento normativo.
• Integración segura de datos de terceros dentro del ecosistema de cadena de valor.
Este enfoque resulta especialmente relevante en escenarios donde múltiples actores —empresas, administraciones, proveedores o socios—necesitan colaborar sin perder soberanía sobre sus datos, y donde el capital humano juega un papel clave en el diseño, operación y gobierno de estos ecosistemas.
La integración de LLM dentro de un Data Space se articula mediante una arquitectura en capas que define claramente responsabilidades y flujos de valor:
Incluye fuentes estructuradas y no estructuradas, internas y externas. Se apoya en conectores semánticos basados en ontologías y modelos de dominio, garantizando calidad, coherencia y trazabilidad del dato dentro del espacio de datos.
Los datos se transforman en representaciones vectoriales mediante embeddings, lo que permite unificar información heterogénea y habilitar mecanismos avanzados de recuperación de conocimiento en arquitecturas RAG (Retrieval Augmented Generation). Se incorporan grafos de conocimiento, taxonomías y context brokers que aportan contexto dinámico y situacional.
Incluye modelos de lenguaje especializados y arquitecturas de agentes inteligentes capaces de planificar tareas, coordinar procesos y tomar decisiones. El LLM actúa como elemento orquestador, integrando conocimiento, reglas y objetivos.
Este diseño convierte el sistema de datos en un entorno vivo, capaz de adaptarse, aprender y actuar, siempre bajo la supervisión y el criterio humano.
La implantación de este nuevo sistema operativo de datos no es únicamente un reto tecnológico, sino un desafío de talento, cultura y capacidades. En este contexto, MBIT School se posiciona como un laboratorio de referencia para el desarrollo, experimentación y formación del talento necesario para las organizaciones inteligentes.
MBIT School actúa como un entorno donde:
• Se experimenta con arquitecturas reales de LLM, DataSpaces y agentes.
• Se forman perfiles híbridos capaces de conectar datos, negocio, tecnología y gobernanza.
• Se desarrollan casos prácticos vinculados a industria, sector público y ecosistemas digitales.
• Se impulsa la co-creación entre profesionales, empresas y expertos del ecosistema europeo.
Este enfoque permite cerrar la brecha entre la innovación tecnológica y su adopción real, preparando a los profesionales para diseñar, gobernar y operar el nuevo sistema operativo de datos con una visión integral.
A nivel funcional, el nuevo sistema operativo de datos se apoya en varios patrones clave:
• RAG semántico avanzado
Combina recuperación de información certificada con generación de lenguaje, reduciendo errores y aumentando la fiabilidad.
• Agentes inteligentes
Que transforman sistemas pasivos en sistemas activos orientados a objetivos y KPIs.
• Generación de conocimiento accionable
Donde el resultado son decisiones, instrucciones o escenarios integrables en sistemas operativos.
Estos patrones constituyen la base de las organizaciones inteligentes del futuro.
El sistema operativo de datos representa una evolución comparable a la aparición de los sistemas operativos informáticos o las plataformas de internet. Al integrar LLM, Data Spaces y Agentes Inteligentes, se establece una nueva capa fundamental sobre la que se construirán los sistemas inteligentes del futuro.
Sin embargo, su éxito dependerá tanto de la tecnología como del talento capaz de comprenderla y aplicarla. En este sentido, MBIT School desempeña un papel clave como catalizador de conocimiento, innovación y desarrollo profesional, contribuyendo a que las organizaciones puedan orquestar datos, conocimiento y acción de forma coherente, segura y alineada con sus objetivos estratégicos.
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